pastaNo hay nada como un buen plato de pasta, y no se puede comparar la pasta seca con la pasta amasada en casa, pese a lo que aparenta amasar no es la gran cosa, no es difícil.

Hay que encarar el tema de una vez por todas si es que nunca se animaron, incluso es la más simple de las masas ya que no lleva levaduras y no tiene varios estados. El secreto de la pasta amasada en casa está en los huevos y en el trigo de la harina. Pero por sobre todas las cosas en el amor que uno le ponga a esta masa, que al llevar pocos ingredientes se nota mucho el estado de ánimo de uno en el resultado final.

Ingredientes

c/n Harina 0000
2 huevos (en si es un huevo por persona cuando se habla de amasar fideos)
1 pizca de sal y pimienta
1 hoja de Laurel
3 Tomates peritas maduros
1 planta de albahaca
c/n de Aceite de oliva

Preparación

Hacer la masa es lo primero, ya que cuando tengamos la masa lista, todo reposo antes y después del amasado, el estirado y el corte es bienvenido el reposo.

En una mesada limpia hacemos un volcán con la harina y ponemos dentro de el ambos huevos con un poco de sal y 2 cucharaditas de aceite. Formamos una masa de adentro hacia afuera teniendo especial cuidado de generar una masa homogénea y despegada. Por lo general el proceso de amasado inicia pegajoso y termina bien suelto y demora unos 25 minutos, cuando terminamos dejaremos reposar la masa bajo un paño limpio y seco mientras preparamos la mesada para estirar el bollo.

Enharinamos la superficie y el palo de amasar de madera, tomamos el bollo y lo estiramos bien, lo doblamos al medio y lo volvemos a estirar. Este proceso de estirado libera el gluten del trigo y el resultado será evidente.

Una vez tengamos bien estirada la masa pasaremos a afinarla bien, este proceso es mucho más simple si se utiliza una máquina tipo “pastalinda” que tiene rodillos y permite estirar muy fina la masa e incluso cortar los fideos en la medida que queramos. Es bueno en un inicio hacer todo a mano, para entender bien con qué estamos trabajando.

Preparamos una masa estirada y cortamos al medio, cada paño lo estiramos al doble para lograr tener la masa lo más fina posible, cada tanto hay que tirar harina para que no se pegue a la mesada o al palo de amasar. Una vez tengamos la masa bien fina, enrollamos y cortamos a cuchillo en tiras muy finas, nuestros fideos están listos.

Lo mejor es dejarlos reposar, una forma de hacer esto (y muy casera) es colgarlos de un palo de madera largo y dejarlos un buen rato tomando aire, esto va a secar un poco la pasta esa es la idea.

Lista la pasta, en una olla chica ponemos los tomates bien cortados sin piel a calentar con un poco de sal y laurel, con esto tenemos un tuco muy básico. En una olla bien grande con abundante agua hirviendo un poco de aceite y sal cocinaremos la pasta, que se cocina prácticamente de inmediato, dependiendo del grosor del fideo que cortamos la pasta fresca por lo general se cocina en aproximadamente 2 minutos.

Servimos bien caliente, con el tuco hirviendo por encima y con un par de hojas de albahaca decorando el plato. Abundante queso parmesano y un buen tinto, la mejor pasta no espera a los comensales, que todos estén sentados en la mesa antes de poner la pasta en el agua.

 


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Fuente: Cocina